A vosotros, mis hermanos.

Os doy las gracias por haberme sacado de aquel exilio en el que después de aquella muerte, mi muerte, he vuelto a nacer.

 

Gracias granaína por esos cafés tan largos en aquel chillout y hacerme hablar de una y mil cosas... ¡qué ganas de compartir contigo esos días en esa ciudad que te adoptó hace ya 6 años!... cómo pasa el tiempo y cuántas cosas pasan...

 

Gracias enfermera, y no por vacunarme todos los meses que sé que te encanta hacerme sufrir ese poquito, sino por tratarme como si fuera parte de esa familia que ojalá algún día forméis.

 

Gracias a ti hermanito que sin buscarlo te encontré, encontré a mi cómplice, a quien entiende mi sufrimiento cuando la señorita tiene el día torcido. Encontré a la risa constante y a quien sin ser de su familia me trata como tal.


 


Os quiere vuestra tatita

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