No tengo palabras para explicar cómo me siento, ni ganas de pronunciarlas... Ahora todos quieren apoyarme y yo sólo quiero volver a abrazarlo, volver a hacer nuestros viajes relámpagos para un café, volver a cantar heidi por las calles de Sevilla como dos niños, volver a hablar a las tantonas de la madrugada... ya no volverás más a mi vida... Te fuiste para siempre mientras venías a verme, el coche (tu niño, como tú decías) te quitó la vida como lo hizo con tu padre y a mí me arrebató mi mejor amigo, mi confidente, mi compañero de aventuras, mi paño de lágrimas... Aún no me puedo creer que hayas desaparecido de mi vida para siempre, aún no me puedo creer que mientras hablaba contigo tan sólo te quedaban segundos de vida, que yo sería la última persona que te escucharía. Te llamabas Ángel y siempre serás mi angelito porque estés dónde estés siempre serás mi angelito de la guarda, ese a quien acudía cuando peor estaba, ese que me enseñó que en esta vida hay que luchar por lo que se quier...
...y como toda gran obra, al cerrarse el telon, quedo bierto el final....a la imaginación de sus espectadores, como de sus protagonistas. Los recuerdos no desparecen, y quizas sean estos, los que una vez más unan ese camino, que enlacen una vez mas mil y un sueño, dejando que ese momento, ese climax de la obra ilumine de nuevo a sus protagonistas.
ResponderEliminar...la incerteza formará parte de la vida, no solo ahora, sino durante la vida...porque también, a parte de lo malo, te regala momento únicos...momentos inesperados.
...así que la pluma deja de escribir, se deja descansar junto a lo largo de infinitas palabras dedicadas, a la espera que esas manos den rienda una vez más a la imaginación, el sentimiento y la ilusión por volver a actuar juntos...por volver a compartir escena y un guión en común...que solo el tiempo dará la respuesta...solo sus manecillas nos regalaran una vez mas una fatastica obra de amor.